El punto de anclaje es el lugar donde la bicicleta se aparca, las baterías de las bicicletas se recargan y se transfiere la información. Asimismo, suponen un hito de integración e interacción.
Su diseño modular permite la máxima flexibilidad adecuándose a las necesidades específicas de su entorno y garantiza la mayor fiabilidad y robustez.
Estos puntos de anclaje están compuestos por dos elementos principales: los anclajes modulares y la terminal de pago –o Tótem de Interacción-, que se combinan según las necesidades para configurar las diversas estaciones.
- Anclajes modulares
En los anclajes modulares es donde se aparcan y recargan las bicicletas, permitiendo la descarga de información. Disponen, además, de un interfaz intuitivo que incrementa el acceso a la información disponible.
Carga inteligente: una vez recibida la información del vehículo, el sistema decide si es necesario o no proceder a su recarga, ahorrando energía y alargando la vida de las baterías.
Fáciles de usar: sólo con la tarjeta RFID o el dispositivo NFC, sin tener que introducir complicados códigos o pasar por oficinas.
- Terminal de pago
El terminal de pago posibilita la comunicación entre los anclajes modulares y el servidor central. Además, facilita a los usuarios ocasionales o turistas la compra de su tarjeta para usar el sistema por medio de tarjeta de crédito, datafono online o NFC.
Están capacitados para ofrecer, en tiempo real, informaciones como: número de bicicletas disponibles, anclajes disponibles, reservas, notificación de averías de fallos en origen o destino, promociones locales, información sobre carril bici, etc.
También posee la capacidad de crear una zona Wi-Fi en cada una de las estaciones, de manera que el ancho de banda no utilizado por el operador se cede al ciudadano para sus conexiones a Internet.
- Estaciones
Están compuestas por una plataforma sobre las que fijan los anclajes modulares y los tótems –terminales de pago-. La arquitectura del sistema les permite, además, ser autónomas en caso de fallo del servidor.